jueves 22 de octubre de 2009

Todo queda en familia


Cuando era pequeño estaba "enamorado" de uno de mis primos (bueno, en realidad de dos). Él practicaba fútbol, patinaba, jugaba rugby, iba a la universidad y yo, embelesado, lo veía como mi Julian Casablancas personal.


Habían ocasiones en las que me encontraba en situaciones embarazosas. Por ejemplo, que él pasara sin camisa, con su pecho perfectamente formado ante mi presencia, mientras yo me encontraba jugando Tekken, con el menor de mis primos.

Los años pasaron y, afortunadamente, semejante "crush" quedó en el pasado. Sin embargo, en muchos casos no ha ocurrido lo mismo. He sabido de personas que llevan tal enamoramiento fugaz a un nuevo nivel, y se adentran en límites más prohibidos, por demás tabú, sosteniendo como estandarte un letrero en el que se puede leer el coloquial "la carne de primo se come".

Pero si el asunto sólo fuera ese, el estar con un primo, creo que no me escandalizaría tanto, debo admitir que eso alimentaría mi morbo. Pero no es sólo eso. Tíos, hermanos y otros miembros de familia directa también caen en estas prácticas, aprovechando la intimidad familiar para llevar todo "más allá", y darle una connotación sexual.

Tengo un amigo al que su hermano le invitaba a practicarle sexo oral esporádicamente. ¿El argumento? El hermano mayor en cuestión alegaba que "todos los hombres lo hacen alguna vez". Con otro amigo las cosas fueron más allá. Su hermano mayor sostenía actos sexuales con él, en repetidas ocasiones, cuando sus padres no estaban. Claro, aquí entró en juego otro factor, todo fue consentido, no hubo abuso en ningún momento, pues mi amigo gozaba plenamente de esas situaciones. Afortunadamente, para él eso quedó en el pasado.

Quisiera mantener la creencia que el crecer inmiscuído en esa clase de situaciones no afecta la vida sexual de una persona en su etapa adulta. Lamentablemente, si hojeo lo que son mis amigos en su etapa adulta, el panoraba no es muy alentador. Uno tiene aversión a la intimidad masculina (cosa sumamente absurda, siendo gay) y el otro es un adicto al sexo.

No es malo fantasear. Para nada. Todos podemos soñar con personajes reales, en situaciones platónicas. Pero, para llevarlas a cabo, hay que pensar en las consecuencias, en especial si estas se dan en esos tiernos años, en el nuestro carácter y configuración psicológica aun se está formando.

Y no... la carne de primo no se come.


Tokio


viernes 2 de octubre de 2009

Perdón... ¿Nos conocemos?


Reina conoce a Isaac y alguna vez trabajó con Susa, y yo conozco a Susa.
Isaac conoce a Mich, a Rafa y a Va, y yo conozco a Va.
Va conoce a medio mundo (literalmente), y también me conoce a mí.
Yo no conozco a Reina ni a Isaac, pero sí conozco a Susa y a Va.
Va no sabe en realidad quién soy (mi alterego)... aunque Susa sospecha. Pero Susa es súper caída de la mata y se le olvida investigar (hahaha).
Susa también conoce a Isaac, y conoce a Marle. Y yo conozco a Marle.


Conclusión:

Eres una farandulera... hasta a Pelayo lo tienes xD
Eres una Wild Thang... y te amo por eso.
Tomas flores de Bach... pero me encantan tus estados de ánimo.
Ese bautizo fue medio Art Decó... ¿No?
¿Los pianistas virtuosos también son unas fierecillas en la cama? Hahaha.
Sé un secreto oscuro tuyo... pero descuida, mis labios están sellados.
Where are you Lindsay?


Hehehe xD

Tokio