Danilo - El animador
Sando - Concursante uno
Vancio - Consursante dos
Daniela - Concursante tres
Migraña - Concursante cuatro
Deviana - La animadora
Morro - El director
Soñé que cierto día cualquiera, en un canal cualquiera, durante las grabaciones de un programa de concursos cualquiera, que forma de parte de un show de variedades cualquiera, el animador del mismo no pudo evitar recordar viejos tiempos con uno de los concursantes.
Soñé que Danilo, que para nada tiene varonil estampa, se paseaba por todo el escenario haciendo pucheros, brincando, dando nalgadas a los concursantes (pensé que estábamos en un estudio de TV, no en un campo de baseball) y esparciendo por todos lados su aroma a tutti frutti con brillantina.
Ah, es cierto. Se dice que Sando, uno de los concursantes, y Danilo hicieron un video porno amateur juntos. Que hacían de todo, al mejor estilo de los que creen que nunca serán vistos. Pero claro, en este país eso no se comenta, aunque las denigrantes piezas tengas más de 2.000 visitantes en Xtube. Pero, ahora que lo pienso bien, creo que el video también lo soñé.
Soñé que los grados de "mariquera" fueron tales que todos los presentes nos dimos cuenta. Es que vamos, era muy evidente. Los demás concursantes abrían los ojos en señal de asombro, tosían, se revisaban los dedos a ver si tenían algo de sucio... todo lo que fuese humanamente posible y apartara la vista de semejante espectáculo tan deplorable.
Es que vivir la homosexualidad no es malo, para nada. Pero casarte con otra animadora/modelo, hacer comerciales de entidades bancarias y tener el ego por las nubes no te quita o disminuye el deseo por los de tu mismo sexo Danilo. Al contrario, creo que lo aumenta.
Deviana, la animadora, no aguantaba las risas. Pero esas no eran de las que aparecen cuando te ríes con alguien, no, aquellas eran de las desternillantes, cuando te ríes de alguien. Y la muy cínica le dijo a la maquilladora: "Bueno chica, ven, échame un polvito, para por lo menos estar a la par con los demás, entrar a tono, ¿no?".
Vancio, Migraña y Daniela parecían no salir de su asombro. Sí, la estupidez se incrementaba ante las pruebas y aquel despliegue tan bochornoso. Pero vamos, nadie duda que esos tres también hayan tenido lo suyo, pero al fin y al cabo, por permuta también se gana.
En el momento más álgido Morro, el director, tuvo que parar la grabación. Aquello se había transformado en un gallinero, literalmente. Las plumas soltadas por Danilo y Sando inundaron toda la sala. El director tuvo que parar las grabación varias veces, ya que le era muy difícil respirar por aquellas estructuras queratinosas de la piel de las aves minando y revoloteando por todo el lugar.
Y así, se acercaba el fin de aquel sueño, y el final de la grabación. El ambiente quedó bañado de brillantina, tutti frutti y, por alguna extraña razón, olía a ambientador para carros de piña. Algunos tuvieron que ir a sus camerinos a reírse, otros lo hicieron por mensajes de texto y los más descarados emitían felicitaciones. Hay que recordar que cuando se hace el ridículo, también se puede felicitar a la gente.
Danilo y Sando, posiblemente, fueron a cenar después de aquello. Siempre es conveniente que esa clase de encuentros sirvan para recordar tiempos de otrora.
-Fin-
Tokio
PD: tras aquella grabación, dos horas más tarde, el director del programa fue encontrado muerto en su camerino. La autopsia reveló que tenía los pulmones llenos de plumas con brillantina y flema.
