jueves 4 de junio de 2009

De la gripe porcina (H1N1)

Es oficial... el mundo está en caos.

Mientras las guerras se comen a unos a otros, la crisis global hace difícil comprar artículos de lujo (en Venezuela padecemos esto desde hace algún tiempo ya) y la apatía parece ser una sinfonía aleatoria repetida hasta el infinito, el planeta, nuestra amada Tierra, pareciera que quiere acabar con nosotros.

Entre teorías conspiratorias trasnochadas, muchos opinan que estas enfermedades que aparecen repentinamente son jugarretas que emplean algunas industrias farmacéuticas (referencia: The Constant Gardener) para ganar dinero, mucho dinero, a expensas de los mejores conejillos de indias que pueden existir: nosotros los humanos.

Pensaba que esto de la gripe porcina, H1N1, felina, equina, acuática o cómo quieran llamarle, sería una de esas cosas que pasan bien lejos, en latitudes nada cercanas donde la gente es hermosa, viste abrigos y puede morir de frío (y de glamour). Pero no, no es así (flashback), una mañana desperté y tenía a la gripe esta prácticamente metida en mi cuarto bailando tap y revisando mi Blackberry. Me sentí tan violentado, vulnerable, inseguro. A fin de cuentas, sabiendo cómo pueden llegar a ser nuestras autoridades, no pasará mucho antes que las calles se transformen en una marea de tapa bocas.

Al entrar en alarma, me puse a leer, producto de eso he aquí las recomendaciones de Tokio ante este nuevo mal:

1) Mantenerse alejado de personas que tengan afecciones respiratorias (cómprate una burbuja, métete en ella y ve así a todas partes/ referencia: Rhino, el hamster de Bolt).

2) No saludes con besos ni dando la mano (olvida los manuales de cortesía, pasa por mal educado y antisocial).

3) Ventilar y permitir la entrada del sol en la casa, la oficina y lugares cerrados (los emo y darkers la tienen difícil con esta).

4) Abrigarse y evitar cambios bruscos de temperatura (muérete del calor o del frío, pero quédate con uno o el otro, no te cambies).

5) Comer frutas y verduras ricas en vitaminas A y C (olvida esa dieta estricta y las constantes idas al baño para vomitar, come sanito, o come algo, pero come xD).

6) Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón (sin comentarios).

7) Evitar la exposición a contaminantes ambientales (en pocas palabras, no salgas).

8) Acudir al médico inmediatamente si se presentan síntomas (¡que viva la paranoia!, si medio toses, aumenta tu temperatura o tienes congestión nasal, que te internen en un pabellón de bio seguridad nivel 5, que te estudien como rata para que luego de 40 días, cuando todos digan que fue “falsa alarma”, puedas volver a tu vida normal, mientras tus seres más queridos te marcan con una equis roja, por la mera posibilidad que tuvieses gripe porcina – suicidio social: suicidio corporal).

Yo insisto, mi tapa boca lo quiero color verde manzana, gris, negro, o todos los anteriores.



Tokio