miércoles 30 de julio de 2008

Lo que me da la gana


Es cierto... la naturaleza de mi blog no es de moda, tendencias, harakiri emocional ni nada por el estilo. Es cierto... no soy la panacea de los desposeídos del estilo, no soy de Neón (ni me volví), no carezco de sentido común y mucho menos pretendo ser Uncle Karl (Lagerfeld). Es cierto... muchos me odian, me aman o simplemente me... Es cierto... quiero vivir fuera de aquí, de allá, del más allá, de la luna o del sol y creer que tengo bondad, aunque el Facebook diga que mi nivel de maldad me ha asegurado un Penthouse en el infierno.

Es cierto... no creo en ti y probablemente en nadie, hago mis propias reglas. Te hago el amor todos los días, las tardes y las noches... en la piel, en el cerebro, en donde quieras. Me porto mal y te encanta. Es cierto... sólo voy contigo si me pides permiso, sólo así. Es cuando YO diga, no cuando quieras. Es así y no de otra manera. Es azul, no verde ni gris. Eres mío y de nadie más... porque soy posesivo y territorial.

Es cierto... soy Tokio, el de hace años, el de hace meses, el de hace días. Tan distinto, tan de siempre. El que te deja amor etereo, al que le gusta que le acaricies el ego, el del segundo y primer lugar, el de las colas, el del Audi plateado, el de las fiestas decadentes, el bebedor social, el que probablemente te besó, el que te buceaste en aquella fiesta... o te picó el ojo. El de los cuartos oscuros y los baños claros, el de la barra libre y las niñas whore, el que te dijo que no y después que sí (con diez copas encima),


Es cierto... soy Tokio, el que escribe aquí y no en otro lado, el anarquista e inspirador, el que hace pasarela masculina por el CSI, el que te toma fotos sin que te enteres, el que te saca la lengua en el metro, el que come empanadas en La Castellana y compra revistas en el mismo kiosko de Las Mercedes desde hace 5 años. Soy yo, el único, el inigualable, concentrado, el de envase de tres litros para consumir como prefieras.

Y como aquí se hace lo que yo digo, lo que quiero y lo que me provoca, hoy, por ser hoy, proclamo que es el día de los mocasines púrpura. Dignos de la realeza, dignos de alguien con estilo, gracia y sofisticación. Dignos de... Tokio.




Atrévete a decir que sí... no es una opción.



Tokio

6 Han visitado Tokio:

Reina dijo...

おやおや!愛愛愛して私の靴です。

私に電子メールを残すことです。チェックしましょう。

愛、

レイナカロライナロドリゲス

Luchi*cha dijo...

A mí me encantaron...

Yo nunca he sido de mocas, los usé en negro hace mucho, eran perfectos pero luego llegaron otras personas y los usaron en un color bonito, pero... ¿Les hacían honor? NOT! So, los tiré, pero no por ellos, sólo porque estaban desgastados.

Total que hace meses en una Vogue Men vi un editorial de mocas, verdes, color ladrillo, amarillos, turquesa y... sí, morados!!!

Quedarían perfectos con mis slim-fit color esmeralda.


Luchi*cha

Augusto dijo...

Hace muy poco que descubri tu blog, no recuerdo ni siquiera como, me he entretenido con unas cuantas historias, simplemente porque si, por que soy un voyeur sin oficio y porque encuentro tu blog entretenido, pero hoy me tuve que detener a comentar. Me encató esta entrada, me senti super identificado...

Saludos!

Juaи + dijo...

ay que cheveres :)

aunque nunca fui de los que tenian los mocasines, pues la verdad no me gustan mucho.

Anyway los tuyos me gustan solo porque son morados:)

jajaja

Jernest** dijo...

Será que yo soy el único al que le pareció que lo de los mocasines era una metáfora? :/

Ame este post... creo que es el que más me ha gustado.. me sentí muuy pero que muy identificado...

"...No soy de Neon (ni me volví)..." xD

saludos varios
;)

Libro de los deseos dijo...

Todo hombre debería tener al menos un par de mocasines en su armario.
Al final de cuentas los clásicos son eternos.