martes 15 de julio de 2008

El día que Tokio conoció a Tokio (encuentro de titanes)

Episodio 2: Desamparado


Akira tenía bien pensado lo que quería, digo, algo así como cobrarme la estadía en su casa. Al entrar él a la ducha intenté salirme, en eso interpuso su cuerpo entre la puerta. Lancé una mirada de desaprobación y además, como soy más alto, no le quedó de otra que ceder y me dejó salir.

Mi primer destino aquel día era el palacio imperial, que gracias a Dios estaba muy cerca de Ginza. Con Pablo y Omar recorrí gran parte de la ciudad y afortunadamente es agradable caminar por ciertos lugares de esta megalópolis. Me tocaría efrentarme a otra realidad urbana atroz: el metro. De nuevo, cualquier comparación con Caracas resultaría absurda. El metro de Tokio es algo así como una lata de sardinas, imaginen meter a toda la gente que entra en el Estadio Universitario de la UCV en una caja de zapatos... hahaha, bueno, estoy exagerando, pero es algo así.

El asunto es que hay hasta acomodadores que, muy educadamente (eso sí), te indican cómo debes pararte para que tu viaje pueda ser lo más placentero posible (de hecho, el viaje es nada placentero). Debo acotar que casi nadie habla, todo el mundo esta absorto en su celular (aquí sí es posible usarlo), los libros de manga o haciendo cualquier otra cosa que amerite silencio. Es más, si hablas o llegar a reír, te observan raro.

Luego del palacio imperial está Ginza, zona exclusiva por demás, debido a que agrupa muchas de las marcas de grandes diseñadores, es como una especie de Rodeo Drive o Quinta Avenida pero imagínenla con mucha gente, siempre con mucha más gente. Debo confesar que es una delicia comer en los puestos artesanales que hay en algunos de estos barrios (ese es otro detalle, los barrios de allá no son nada parecidos a lo que conocemos como barrio acá), pues sirven comida a precios accesibles. Otro de los detalles es que, mientras se come algún tipo de sopa, es de mala educación no sorberla... yuk!

Pero como no escribo esto para dar clases de etiqueta japonesa, a lo que nos concierne chicos. La vida nocturna en Tokio es sumamente agitada, de hecho, hay clubs que abren las 24 horas y los mismos están regados por toda la ciudad. Cerca de la estación de Shibuya entré a uno de los más pintorescos, era un bar/restaurant que parecía una cárcel. Mientras degustas de la comida lo haces con la reja de tu "celda" totalmente cerrada. No apto para personas que sufran de alguna fobia.

Otro de los sitios que recorrimos esa noche es una disco llamada "Insane" y como su nombre lo dice la decoración es como si fuera un asilo para enfermos mentales, las paredes son acolchadas y si lo deseas, por una módica suma de dinero, pueden ponerte una genuina camisa de fuerza para que disfrutes toda la experiencia. Lo mejor de todo es ver algunos nativos de la ciudad (y uno que otro turista) bailando techno y con camisa de fuerza puesta y todo.

Al segundo día en la noche asistimos a un lugar llamado "The Room", era algo así como una especie de bar extraño donde te atendían unas enfermeras tipo Silent Hill, los tragos eran servidos en bolsas de suero y debías succionarlos por una pequeña manguera. Súper loca la cosa, hahaha. Pero mi noche sería empañada (un poco) cuando asistimos a cierto bar de ambiente en Roppongi. Cuando entré con mis acompañantes inmediatamente nos situamos en la barra, a los pocos minutos el bartender nos indicó que, por favor, debíamos ubicarnos en la esquina del local, pues ése era el lugar destinado para Gaijin's (extranjeros)... vaya, qué manera tan amable de ser racista. Después de mi respectivo numerito, decidimos salir de aquel sitio.

La noche en Tokio es sumamente colorida, llena de luces por todos lados y espectáculos de calle. Debo acotar en la ciudad practicamente no existe delincuencia, por lo que puedes amanecer perfectamente en cualquier plaza o en la calle y seguirás con todas tus pertenencias.

Por otro lado, Akira continuó con sus intentos por crear una situación que terminara en sexo. Pero eso no iba a pasar, al menos no porque yo lo quisiera así. Cuando comíamos me rozaba la pierna o me miraba extraño, era sumamente incómodo estar de huésped y sentirme así, como que debía retribuirle algo. No es que el tipo fuera feo ni nada por el estilo, sino que esta fue una de esas raras ocasiones donde tuve un ataque de principios morales.

Al tercer día fuimos, entre otros sitios, al museo de la guerra y algunos templos. Son muchos los lugares turísticos donde, para entrar, debes cancelar entrada y demás está decir que estas no son muy económicas que digamos, mis arcas se encontraban diezmadas considerablemente. Me vi obligado a hacer una llamada a casa y decirle a mi madre lo que estaba sucediendo, misma que accedió a liberar dinero de la tarjeta, aunque debía esperar un día para tal cosa.

La noche del tercer día, mientras veía TV solo en la sala, Pablo y Omar decidieron iniciar una sesión amorosa en su habitación, los ruidos alborotaron todo alrededor, incluyendo a Akira. Este niño decidió salir y buscar lo que no se le había perdido mediante miradas lascivas e insinuantes. Tuve que ser directo y lo más franco posible, pues al parecer no había captado el mensaje. "That's not gonna happen", dije con firmeza. Aquella frase cambió por completo el semblante de Akira, acto seguido se dedicó a despotricar en japonés y, cuando me percaté, colocó mi mochila en la puerta de la casa y me dijo que esperaba que saliera de su casa lo antes posible. Yo, Tokio Japón, por demás orgulloso, me dispuse a recoger algunas cosas que estaban aún en la casa. Debido al alboroto Pablo y Omar salieron de su habitación, intentaron mediar con Akira pero no consiguieron disuadirlo. Me disculpé con ambos, me despedí y decidí salir de aquella casa en Shinato Ku. Eran más o menos las 10 de la noche.

Continuará...


Tokio


6 Han visitado Tokio:

Sandum dijo...

Yo no estoy medianamente preparado para vivir algo asi... Verme obligado a salir en una ciudad desconocidad a las 10pm... No, no, no! Me hubiese acostado con el tipo... Y le hubiese hecho un sexo malisimo, blow con dientes y toda la cosa, para que dejara su fastidio... jajajaja Saludos!

Luchi*cha dijo...

= O

Pero qué se cree el "simpson" ese (por lo amarillo)??? Aunque si nos ponemos a verlo de otra perspectiva, te estaba cobrando la estadía.

Anyway, que bueno lo de la disco de ambiente hahaha... Recuerda que hasta en Japón deliran por los extranjeros y quizá esa esquina es "la vitrina" de ellos para ver lo que ofrece el mundo occidental y ver si lo pueden llevar aunque sea por una noche.

Quiero más... a ésto le hace falta acción... hahaha...

No te tardes.

Abrazo,

Luchi*cha

Juaи + dijo...

:O

no no tu no nos puedes dejar asi con la intriga!

que chevere tu viaje hasta ahora (incluidos los inconvenientes económicos)

y como dijo Luis, quiero ver fotos si si !
jajaja

que pasado el Akira ese!

Juaи + dijo...

PD: todavia me estoy riendo por tu comentario de Gisele!

Reina dijo...

Ay darling... eso nos ha pasado a todos, pero el sexo siempre es mas seguro y mas divertido jajaja como dice Sandum yo también le hubiese hecho un sexo malisimo!!

Kill them with love ;)

Anónimo dijo...

Quiero que sepas que me meto todo los días en tu blog como 10 veces a ver si ya pusiste la 3ra parte